El ritual del “último primer día UPD” y los consumos problemáticos

Desde hace algunos años, el último primer día de clases (U.P.D.) se instaló como un ritual entre los adolescentes que comienzan el último año de secundaria. Lo que representa una preocupación es que se focaliza, principalmente, en el consumo excesivo de alcohol que se da la noche anterior al comienzo del ciclo lectivo.

“Esta situación nos lleva a reflexionar acerca de las motivaciones de este tipo de consumo y nos invita a encontrar la forma de trabajar de manera conjunta entre adultos y adolescentes para poder generar una práctica saludable que no se contraponga con lo que desean los jóvenes, y al mismo tiempo genere hábitos de cuidado entre pares”, expresó el subsecretario de Desarrollo Humano, dependiente de la Secretaría de Salud del Municipio, Mariano Fiore.

Ahora bien: ¿Los jóvenes pueden organizar un festejo distinto ¿Se puede festejar y cuidar a amigos y amigas? En tal sentido, el funcionario recordó que los menores de 18 años no deben consumir alcohol ya que es un riesgo para su salud porque el cuerpo está en crecimiento y es vulnerable a sus efectos y aumenta el riesgo de dependencia en la adultez.

CENTRO DE ORIENTACIÓN Y ASISTENCIA EN ADICCIONES

El Centro de Orientación y Asistencia en Adicciones junto al Observatorio Argentino de Drogas, realizó en 2017 una “Ventana Epidemiológica en Escuelas de Enseñanza Media, mientras que en durante el 2020 se implementó una nueva “Ventana Epidemiológica en Escuelas Secundarias de Gestión Privada” de la ciudad.

En dichos estudios se relevó como sustancias más consumidas entre los y las adolescentes es el alcohol (82,1%- VEGP), y la edad promedio de inicio del consumo son los 15 años, dato que se corresponde con la media nacional (OAD 2014).

En relación al tipo de bebidas el estudio en escuelas de enseñanza media reveló, que las bebidas fuertes, son las más consumidas en todos los grupos etarios. El consumo de cerveza se incrementa con la edad. Los estudiantes de 15 y 16 años declararon en mayor medida el consumo de vino; dichos consumos se realizan mayormente los fines de semana.

“Las acciones dirigidas a los adolescentes deben incluir la reflexión e incluir una lógica de cuidado personal y colectivo, incluyendo información confiable sobre riesgos y sobre alternativas para organizar con compañeros y compañeros festejos libres de consumos y no centrados en el alcohol. Los adultos, la comunidad educativa, tiene la posibilidad de acompañarlos para festejar sin riesgos”, reflexionó Fiore.

E informó que en 2019 se implementó un protocolo para abordar en forma integral a pacientes que concurren a guardia intoxicados, por alcohol u otras drogas, para que se articule con el COAA, el servicio Local en el caso que se trate de menores de edad, y se deriven en forma personalizada al Centro de Orientación y Asistencia en Adicciones, para trabajar ya sea reducción de riesgos o en el tratamiento, y en el caso de los menores de edad abordar la problemática con los adultos responsables del niño o adolescente.

El Centro de Orientación y Asistencia en Adicciones se encuentra a disposición de los establecimientos educativos y de la comunidad en general para poner en marcha acciones preventivas. Los interesados deberán acercarse personalmente a las oficinas situadas en la calle 25 de mayo 1117 o bien comunicarse al teléfono 426800 o  vía mail a [email protected]

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