Salud, Dinero y Amor… Por Leo Ramos

Estamos atravesando la segunda ola y no sabemos fehacientemente cuanto va a durar, porque hay dos formas de pararla, una es vacunando a todo el mundo y la otra es que mientras ese proceso esté en marcha solo queda restringir la circulación de la gente.

Los vecinos de Campana tenemos una orfandad de gestión de parte del estado municipal nunca vista antes.
Los tres aspectos fundamentales que deben ser atendidos, Salud, asistencia social y seguridad están en manos de los hermanos Abella que esperan que resuelva todo el libre mercado.

Primero se negaron a crear un comité de crisis para atender la pandemia, como si la vida de cada vecino no fuese importante y no lo es para ellos claro.

Luego crearon una página trucha para inscribir a la gente que no se corresponde con la oficial del gobierno provincial que es quien tiene las vacunas. vacunatepba.gba.gob.ar

Al personal de salud le vienen mintiendo con aumentos y bonos que no cumplen y en plena pandemia y sobrecargados de trabajo tienen además que realizar los reclamos salariales más que merecidos.
¿Que como van a vacunar en escuelas?, que no entienden el criterio de vacunación, que la vacunación es lenta y demás palos en la rueda, como si no fuesen gobierno y no tuvieran ellos que hacer algo para colaborar con la solución de esta pandemia, se sientan cual comadre en la vereda a criticar sin hacer nada.

Además de la salud está la economía, este debate en un punto deja de ser abstracto para la gente de a pie que tiene que poner algo en la mesa a la hora de comer, y lo es más para los menos favorecidos, sabiendo que más del 50% de los niños vive en la pobreza tenemos la obligación de pedirle al estado que aumente la asistencia social todo lo necesario para que no quede un niño que se vaya a la cama sin cenar y el municipio está disminuyendo la ayuda a los comedores.

Hay también un incremento en la inseguridad del día a día en las calles, que se incrementa y crece al ritmo de la inoperancia de los que trajeron al área de seguridad desde vaya a saber qué lugar, pero algo es seguro es que no son de Campana y no conocen ni a su gente ni siquiera las calles, y crece también en la violencia en cada hecho, ya es común de noche escuchar los tiros y basta leer los diarios para ver el espiral de inseguridad en el que sumergieron a Campana.
Hace décadas que no se pone un semáforo en la ciudad y vemos todos los días accidentes de tránsito que si no son fatales son graves y eso le cuesta más a la ciudad que una buena política de prevención y control de tránsito.

Dios nos inspire o nos ampare a los que vivimos en este rincón del mundo porque está visto que los hermanos Abella esperan que el mercado resuelva lo que ellos no saben resolver y sabemos que merecemos un destino mejor como comunidad con mas salud, dinero y amor.

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