«Que el relato macrista no nos tape el bosque más allá del arco» Por Gustavo Parravicini

Llegó la hora de defender nuestro territorio, debemos hermanarnos con el Río, los humedales y la tierra, debemos estar seguros de que el aire que respiramos no nos enferma. Debemos soñar una ciudad que nos contenga a todos y a todas con nuestros saberes,  rescatar de  nuestra historia los oficios que trajimos cuando llegamos, los que fueron distorsionados por la industrialización que ya no nos contiene y que es la misma que atenta contra el ambiente. Insistimos en diversificar nuestra matriz productiva de la mano de un Estado moderno, la ciencia y la tecnología.  

Opendoor

Sin dudas nuestra ciudad  debe ser  analizada y abordada integralmente  desde el  Estado, el cual nos debe incluir en   un TODO,  el casco urbano “centro”, y -digamos que en un acto de Justicia Social-, al barrio, a  lo “periférico», donde se encuentra lo popular, lo excluido. Donde vive y sobrevive en épocas de crisis económicas como esta, causadas por el dúo  Macri/Pandemia,  el pueblo trabajador, la mano de obra en su mayoría tan  barata que no llegan a fin de mes, por eso decimos que  no es tan solo un espacio geográfico, también es una construcción histórica y una práctica cultural donde el Estado debe mediar para conformar una Ciudad de más iguales. 

Por lo tanto podemos decir que nuestro distrito es un   territorio donde se refleja claramente la convivencia de distintas  culturas y clases sociales,  a mi criterio cuestión que se ha naturalizado tanto por la gestión Abella, que no nos permite soñarnos y pensarnos como una comunidad integrada en un escenario post pandémico, con menos asimetrías, puesto que  las grandes diferencias económicas, sociales, de infraestructura, y exclusión social, a partir de una abismal diferencia en los  ingresos per cápita, acceso a la vivienda, a la tierra no son atendidos por el Estado Municipal desde lo estructural. El territorio  refleja la realidad, como así también el rol y la eficiencia de su Estado más cercano, y en este caso el Municipio refleja la ideología de quienes lo administran.  

Hasta ahora nada indica que esta profunda crisis haya puesto a pensar al equipo de gobierno local, en un Municipio que tienda a una  sociedad más igual, fruto de una insensibilidad social con origen en una  ideología de derecha que define a Juntos por el Cambio. Negarle agua a vecinos de la Facera para que abandonen los terrenos es una muestra de los métodos que utilizan para con los más humildes, aquí no existe el dialogo , la empatía , ni los derechos humanos.  

Sin duda  les insume mucho tiempo criticar  al Gobierno Nacional y Provincial basados en  el odio y la incomprensión generadas por una ideología que apuesta al libre mercado y a la ley del más fuerte, pensamiento que llevo a acciones en el  gobierno macrista para que por ejemplo el 54% de los niños y niñas sean pobres,   asimetrías que los locales  generaron por complicidad.

Muchas de nuestros vecinos y vecinas  han perdido la esperanza de llegar a  un futuro que los contenga dignamente, porque viven en un  territorio que  es agredido constantemente por la contaminación, la falta de trabajo,   generador de  pobreza y marginalidad, situación que solo se aborda desde la seguridad, con el agravante que no existe un  Estado local que ponga en superficie la idea de la propiedad   común (concepto moderno para solucionar el tema del acceso a la tierra)  o sea lo que nos une,  que nos liga, al no  reducir   diferencias sociales con políticas sociales inclusivas y participativas volcando fondos públicos partidas presupuestarias visibles y transparentes, que afiancen derechos humanos adquiridos, en cartas orgánicas, constitución nacional, y tratados internacionales que obligan a los Estados a cumplir con ellos, tampoco el concepto del buen vivir para todos, el centro, los barrios y la periferia.

En  Campana existe una gran deuda con el Pueblo excluido con las grandes mayorías hacedoras de barrios de comunidades, en términos ambientales  (más allá que los funcionarios de Abella nos quieran hacer creer  con discursos vacíos y sin sustento político y técnico que los pasivos ambientales  no existen), a los cuales, debemos sumar el impacto negativo  de la pobreza en el ambiente.

Existen un sin número de injusticias por resolver, como por ejemplo: falta de Empleo, Tierra, Vivienda, Salud, Educación. Un Estado que no gestiona, que no involucra a los sectores populares afectados en la toma de decisiones, y hablamos de mucho más allá del voto cada cuatro años. Lo “político” solo se entiende en tiempos electorales y  no como una construcción ciudadana, de participación, de empoderamiento, de los graves problemas y de sus soluciones desde lo colectivo.  

Desde la política debemos asumir más responsabilidades, abrir nuestras organizaciones a los temas más complejos, así lo requiere el duro presente que nos toca vivir y el futuro visto como un escenario donde todos debemos tener un espacio de expresión en defensa de nuestros intereses, sin  privilegio para algunos y algunas, pero ya no solo  desde lo discursivo, si no desde la acción política cotidiana, claro está hoy, en el marco de lo que esta pandemia nos permite.

Cada vez más campanenses quedan  excluidos  de los beneficios de una vida digna; vemos con agrado y sostenemos las políticas públicas que nuestros Gobiernos Nacional y Provincial han generado en el marco de esta crisis. Programas de salud, educación, seguridad, vivienda, ciencia y tecnología, IFE, ATP y una reestructuración de la deuda externa que nos permite darle oxígeno a los Estados para que aporten soluciones y no discursos vacíos.

Pero sin duda nuestros gobernantes locales   han  desarrollado   capacidades  para copiar y transmitir sin error alguno el «relato macrista», cuestión que  es más obvia cuando deben expresarse sobre la política Nacional y Provincial, ellos tampoco nunca estuvieron en la Argentina de los cuatro años del Gobierno de Macri y mucho menos en Campana.

Se los ve muy ocupados con la  interna de su partido, en pos de devolver vaya a saber que favores, al punto de  oponerse   a la decisión del Gobierno Nacional de restituir 1 punto y medio de coparticipación,  que el Gobierno de Macri le había birlado a la provincia  generando hasta el casi enojo de Vidal en su momento,  lo cual repercutirá seguramente en forma positiva en nuestra ciudad a través de la llegada de fondos, fondos que deberían reflejarse en partidas presupuestarias  específicas por ejemplo,  para la compra de lotes sociales y el financiamiento de infraestructura básica para viviendas, como así también para mejorar los sueldos de los  empleados públicos,  los cuales están por debajo de la canasta básica,  columna vertebral de la implantación de políticas públicas y de un Estado eficiente.     

Estamos convencidos  que  las grandes  mayorías populares, saben y lo demostraron a través de su voto en el 2019  que las fórmulas del neoliberalismo    ya no pueden ocultar su fracaso más aún si a esto se le suma una banda de amigos que vinieron  a saquear la Nación.   

Por último hace falta remarcar que hoy los destinos de nuestra ciudad están en manos de personas que coinciden con Macri, Carrio, Bullrich, Larreta, Iglesias y demás,  estamos  en manos de personajes que por adhesión partidaria, silencios y/o  expresiones honestas siempre van en desmedro de los más desposeídos, poniendo trincheras institucionales  a los que Eduardo  Galeano irónicamente definió como los Nadies, en lugar de  tender puentes desde el Estado, para  resolver  de conflictos, que irán en aumento de seguir asì. 

Nos proponen  proyectos faraónicos de los cuales solo ellos conocen los tiempos, los impactos ambientales, cantidad de puestos de trabajos y demás, el Pueblo no tiene lugar no hay espacio para opinar, no hay información en las páginas del Municipio, se creen los dueños del territorio, cuando solo deben administrarlo. Les proponemos dejar de ser meros observadores para transformarse  en actores activos, en arquitectos de nuestro futuro, no sea cosa que los dejemos hacer  negocios y nos dejen enclaves de mayor conflictividad social.      

Los Partidos que pertenecemos al campo Popular, Nacional, Latinoamericanista y Feminista  queremos  asumir la responsabilidad que nos cabe de cara al  futuro abriendo las puertas a los excluidos con las soluciones que traen, debemos dejar de lado el paternalismo y la soberbia de creer que los humildes los despojados no tienen saberes, no tienen soluciones y que solo son portadores de demanda que es como los ve la derecha,  en el mejor de los casos  como una ficha en acción social.

Las ansias de tener una nueva orientación como Ciudad son palpables en este modelo caduco, todos debemos tener un lugar en este nuestro territorio,  llamado Campana, ha llegado la hora de descolonizarnos de pensarnos como comunidad,  sin cascos de colores que nos alejen, con dignidad en los dos lados del Arco.

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