𝘓𝘢 Asociación 𝘛𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘢𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘥𝘦𝘭 𝘌𝘴𝘵𝘢𝘥𝘰 (𝘈𝘛𝘌) 𝘺 𝘭𝘢 𝘊𝘦𝘯𝘵𝘳𝘢𝘭 𝘥𝘦 𝘛𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘢𝘥𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘺 𝘛𝘳𝘢𝘣𝘢𝘫𝘢𝘥𝘰𝘳𝘢𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘈𝘳𝘨𝘦𝘯𝘵𝘪𝘯𝘢 (𝘊𝘛𝘈) 𝘤𝘰𝘯𝘧𝘪𝘳𝘮𝘢𝘳𝘰𝘯 𝘶𝘯 𝘱𝘢𝘳𝘰 𝘺 𝘮𝘰𝘷𝘪𝘭𝘪𝘻𝘢𝘤𝘪ó𝘯 𝘱𝘢𝘳𝘢 este 11 𝘥𝘦 𝘧𝘦𝘣𝘳𝘦𝘳𝘰, 𝘦𝘯 𝘳𝘦𝘤𝘩𝘢𝘻𝘰 𝘢𝘭 𝘱𝘳𝘰𝘺𝘦𝘤𝘵𝘰 𝘥𝘦 𝘙𝘦𝘧𝘰𝘳𝘮𝘢 𝘓𝘢𝘣𝘰𝘳𝘢𝘭 𝘪𝘮𝘱𝘶𝘭𝘴𝘢𝘥𝘰 𝘱𝘰𝘳 𝘦𝘭 𝘨𝘰𝘣𝘪𝘦𝘳𝘯𝘰 𝘥𝘦 𝘑𝘢𝘷𝘪𝘦𝘳 𝘔𝘪𝘭𝘦𝘪, 𝘢𝘭 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯𝘴𝘪𝘥𝘦𝘳𝘢𝘯 𝘶𝘯 𝘳𝘦𝘵𝘳𝘰𝘤𝘦𝘴𝘰 𝘦𝘯 𝘮𝘢𝘵𝘦𝘳𝘪𝘢 𝘥𝘦 𝘥𝘦𝘳𝘦𝘤𝘩𝘰𝘴 𝘭𝘢𝘣𝘰𝘳𝘢𝘭𝘦𝘴.

Desde las organizaciones sindicales advierten que la iniciativa oficial no implica una modernización del sistema de trabajo, sino una quita de derechos y un avance en la precarización laboral.
Entre los principales puntos cuestionados señalan la habilitación del despido sin causa con reducción de indemnizaciones, la flexibilización de la jornada laboral, la pérdida del pago de horas extras y la posibilidad de fraccionar las vacaciones.
Asimismo, denuncian que la reforma deja sin protección a los trabajadores de plataformas digitales, limita el derecho a huelga y beneficia a las grandes empresas, mientras mantiene la carga impositiva sobre los trabajadores. También remarcan que el proyecto afecta a quienes sufren accidentes laborales, permitiendo cambios de categoría con reducción salarial.
ATE y la CTA sostienen que el paro busca visibilizar un programa alternativo basado en salarios que superen la canasta básica, reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial, ampliación de licencias por cuidados, derecho a la desconexión digital, participación de los trabajadores en las ganancias y la defensa de la industria nacional y las pymes.